En los últimos días hemos sido testigos de situaciones de conflicto y debate en torno a las condiciones laborales de quienes trabajan en plataformas digitales como Uber, Glovo, PedidosYa, entre otras.
La discusión de fondo es clara: ¿se trata de trabajadores equiparables a empleados, o de prestadores independientes, más cercanos a pequeños empresarios —como plomeros o electricistas— que gestionan su propia actividad?
Es previsible que este debate adquiera cada vez mayor relevancia en los próximos años, en la medida en que avanzamos hacia una sociedad crecientemente digitalizada.
Desde la perspectiva de la Fundación del Trabajo, la pregunta central que surge es la siguiente: ¿cómo garantizar condiciones de trabajo decente para todas las personas involucradas en la prestación de servicios a través de plataformas digitales? ¿Deben estos trabajadores ser incorporados, de alguna forma, bajo el paraguas de la negociación colectiva? ¿Es necesario desarrollar nuevos instrumentos regulatorios y de protección?
Algunas experiencias internacionales comienzan a ofrecer elementos de referencia. Países como Australia, Canadá, China, Colombia y Estados Unidos han avanzado en distintas aproximaciones, tal como lo documenta la Organización Internacional del Trabajo.
Desde la Fundación del Trabajo consideramos fundamental promover una discusión amplia, seria y estructurada, que no esté determinada únicamente por la contingencia de conflictos puntuales, sino que incorpore una visión de mediano y largo plazo.
En este contexto, compartimos una serie de documentos elaborados por la Organización Internacional del Trabajo, que pueden servir como base para iniciar un diálogo informado y constructivo entre empresarios, organizaciones sindicales y el Gobierno.
Una respuesta
Gran aporte de la FUNTRAB de Panamá a este tema tan “novedoso”, tanto para ese país, como para la mayoría de America Latina